Entre los principales problemas señalados se encuentra la falta de coherencia y previsibilidad en instrumentos como el paquete automovilístico, la revisión del Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (CBAM), la futura revisión del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) y la Ley de Aceleración Industrial (IAA).
Bruselas enfrenta la presión de los principales ministros de Industria de Europa, quienes instan a un cambio profundo en la regulación para proteger la competitividad del sector industrial del continente. Austria, Croacia, República Checa, Francia, Alemania, Italia, Luxemburgo, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovaquia, Eslovenia y España han suscrito un comunicado conjunto destacando que la actual acumulación de normativas amenaza la inversión, la innovación y la capacidad productiva europea. El grupo, que se apoya en la Declaración de Berlín, subraya que un entorno empresarial más favorable es clave para estimular el crecimiento y reforzar la autonomía estratégica de Europa, especialmente en un contexto geopolítico cada vez más complejo. Los ministros advierten que, pese al compromiso declarado de Bruselas para simplificar la regulación, la Comisión Europea continúa proponiendo nuevas iniciativas legislativas, muchas de las cuales generan cargas administrativas y contradicciones entre sí.
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