El planeta afronta temperaturas extremas y fenómenos inéditos, según los últimos informes de Copernicus.
El año 2025 será recordado como uno de los más calurosos y extremos de la historia reciente, según los datos publicados por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) y el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) en nombre de la Comisión Europea. En 2025, la temperatura global del aire en superficie fue 1,47 °C superior al nivel preindustrial, una cifra alarmante, aunque ligeramente inferior al récord de 1,60 °C registrado en 2024, el año más cálido desde que existen registros. Las estimaciones actuales apuntan a que el calentamiento global a largo plazo ronda ya los 1,4 °C por encima del nivel preindustrial, lo que significa que el límite de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París podría superarse a finales de esta década, mucho antes de lo previsto originalmente. A los datos publicados por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), se han sumado otras instituciones como la NASA, NOAA, la Oficina Meteorológica del Reino Unido, Berkeley Earth y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que se han puesto de acuerdo para coordinar la publicación del estado del clima que pone de relieve los desafíos a los que se enfrenta la humanidad.
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