Los líderes del G7, reunidos en Cornualles este mes de junio, se comprometieron a adoptar medidas mundiales firmes e integradas sobre la naturaleza y el clima, con la misión global de detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030, actuando en base a la Carta de Metz sobre Biodiversidad (firmada por los Ministros de Medio Ambiente de los Estados miembros del G7 en mayo de 2019) y el Compromiso de los Líderes para la Naturaleza (firmado por 88 países y la Unión Europea en septiembre de 2020).
En la próxima década, se trabajará en cuatro pilares centrales: Liderar la transición hacia el uso sostenible y legal de los recursos naturales; invertir en la naturaleza e impulsar una economía de naturaleza positiva; protección, conservación y restauración de la naturaleza, incluso a través de ambiciosos objetivos globales; y priorizar la rendición de cuentas y la implementación de los compromisos con la naturaleza.