El Tribunal General anula la exclusión automática de la fabricación de aeronaves de negocios de la taxonomía verde y obliga a Bruselas a revisar su enfoque técnico.
Un fallo que reabre el debate sobre aviación y finanzas sostenibles
El Tribunal General de la Unión Europea ha anulado la exclusión de la fabricación de aeronaves destinadas a la aviación privada o comercial de negocios del grupo de actividades “transitorias” de la taxonomía verde europea. La decisión, dictada el 24 de junio en Luxemburgo en el asunto T-77/24, da la razón a Dassault Aviación, fabricante francés de los jets Falcon, y obliga a la Comisión Europea a reconsiderar la forma en que clasificó esta parte de la industria aeronáutica. La taxonomía de la Unión Europea es un sistema común de clasificación que define qué actividades económicas pueden considerarse medioambientalmente sostenibles o alineadas con la transición climática. La Comisión la presenta como una herramienta de transparencia para orientar inversiones hacia actividades compatibles con una trayectoria de cero emisiones netas en 2050 y con los objetivos ambientales de la UE.
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