La VII Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente (UNEA-7), principal órgano de toma de decisiones ambientales del mundo empezó este lunes en Nairobi con el fin de impulsar «soluciones sostenibles» para las crisis medioambientales del planeta. La UNEA-7, que se desarrollará hasta el viernes en la capital de Kenia, se celebra después de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP30 del pasado mes en Belém (Brasil), donde se aprobó un documento final que no mencionó los combustibles fósiles, principal fuente del calentamiento global, y enfrió las aspiraciones más ambiciosas de decenas de países. «La UNEA se creó para expresar la conciencia ambiental mundial y ser un referente para la protección de nuestro planeta», afirmó en el plenario de inauguración de la reunión Abdulá Bin Ali Al-Amri, presidente de la Autoridad Ambiental Omán, país que ejerce la presidencia de turno de la Asamblea.
«Este espíritu de consenso será el ejemplo de nuestros esfuerzos actuales. Por lo tanto, cooperemos para servir a nuestro planeta», subrayó el presidente en el complejo de la ONU en Nairobi, que acoge el foro bajo el lema «Promover soluciones sostenibles para un planeta resiliente». La directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Inger Andersen, señaló en el plenario que la Asamblea cuenta con un «historial de éxito», pero «debe profundizar más que nunca, ya que los desafíos ambientales están acelerando el aumento de la temperatura media» de la Tierra. «Esta Asamblea debe inspirarse en su historia de unidad y, una vez más, ofrecer soluciones sostenibles» para el planeta, que afronta la llamada «triple crisis»: la crisis del cambio climático, la crisis de la pérdida de biodiversidad y la crisis de la contaminación y los residuos subrayó la jefa del PNUMA, con sede central en Nairobi.
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