El ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible da por concluido en una semana el plazo de la consulta pública sobre las bases del programa de ayudas a la descarbonización del transporte marítimo, “una iniciativa clave en un momento en el que el sector atraviesa una creciente presión regulatoria y competitiva”. La consulta, abierta hasta el 15 de abril, supone el último paso previo a la definición de un esquema de subvenciones que busca acelerar la transición energética del transporte marítimo, al tiempo que trata de contener los efectos adversos derivados de la aplicación del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS). En concreto, esta consulta pública tiene como objetivo recabar la opinión del sector (navieras, operadores, asociaciones y demás agentes implicados) “sobre el diseño de las bases reguladoras del programa, incluyendo aspectos como los criterios de elegibilidad, el tipo de proyectos financiables o la eficacia de las medidas propuestas”. Con ello, el ministerio busca ajustar el instrumento antes de su aprobación definitiva y garantizar que responda a las necesidades reales del mercado. La futura orden establecerá el marco de ayudas para el periodo 2026-2030, con un modelo de concurrencia competitiva que priorizará aquellos proyectos con mayor capacidad de reducción de emisiones por euro invertido. Además, el programa pretende canalizar recursos hacia inversiones intensivas en capital, como la renovación de buques, la modernización de motores, la adopción de combustibles de bajas o cero emisiones o la adaptación de infraestructuras portuarias y energéticas, en línea con los objetivos europeos del paquete climático Fit for 55 y las metas internacionales de descarbonización. La medida llega en un contexto marcado por las tensiones que atraviesa el transporte marítimo de corta distancia, donde operadores y navieras vienen alertando de una pérdida de competitividad frente a la carretera. Desde la entrada en vigor del ETS para el transporte marítimo, el sector ha advertido de un encarecimiento de los costes que no se ha trasladado de forma homogénea al resto de modos de transporte. De hecho, durante la última conferencia del transporte marítimo de corta distancia, el consejero delegado de Grimaldi en España, Mario Massarotti, cuestionó la aplicación del sistema en este segmento al considerar que “podría tener sentido en determinadas líneas, pero no en corta distancia cuando estás potenciando eliminar camiones de la carretera y a estos no los penalizas”.
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