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Descarbonizar o desaparecer. Alicia Carrasco, octubre 2023

La urgente necesidad de descarbonizar y desgasificar el consumo de calor

El sector industrial juega un papel fundamental en la economía de España, generando empleo y contribuyendo al desarrollo del país. La industria manufacturera representa el 11,3% del PIB de nuestro país, pero este sector también es uno de los principales responsables de las emisiones de GEI. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el año 2019 la industria manufacturera fue responsable del 22% del consumo final de combustibles fósiles, lo que da idea de la urgente necesidad de descarbonizar y desgasificar el consumo industrial de calor para lograr el objetivo de neutralidad climática en 2050.

Por este motivo, la descarbonización industrial se ha convertido en una prioridad ineludible en la lucha contra el cambio climático. En este contexto, La búsqueda de soluciones para la descarbonización industrial ha dado un paso significativo en la dirección correcta. El PERTE de Descarbonización Industrial, respaldado por una inversión total de 11.600 millones de euros, de los cuales 3.100 millones provienen del sector público, se ha consolidado como un recurso esencial para impulsar esta transición hacia un sector industrial más sostenible.

Por otro lado, las medidas incluidas en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que se ven potenciadas en parte por la implementación de este PERTE, proyectan una reducción significativa de más de 20 millones de toneladas de CO2 equivalente entre 2019 y 2030. Este compromiso no solo fortalece las iniciativas de apoyo a la cadena de valor y la descarbonización de la industria, sino que también enfatiza la importancia de la eficiencia energética, el uso de fuentes renovables y la economía circular para mejorar la competitividad a largo plazo. Además, estas medidas se alinean con la visión europea expresada en la «Plan Industrial del Pacto Verde» de la Comisión Europea, publicado en febrero de 2023, y con la propuesta de la «ley sobre la industria con cero emisiones netas» presentada en marzo del mismo año. La sinergia entre estos esfuerzos nacionales y europeos promete allanar el camino hacia una industria más respetuosa con el medio ambiente y económicamente sólida.

Sin embargo, este objetivo se ve amenazado por otros problemas acuciantes para el sector industrial, como el aumento de los precios de los combustibles y las materias primas o la disrupción de las cadenas de suministro, además de factores geopolíticos como la invasión rusa en Ucrania o el conflicto reactivado recientemente en Oriente Medio, desafíos que afectan negativamente al peso de la industria en el PIB en España. Por otra parte, el sector industrial cada vez se va a encontrar con más restricciones legales de cara a emitir gases de efecto invernadero o contaminantes atmosféricos, y una previsible subida del precio de los derechos de emisión para todos aquellos sectores que se encuentran en RCDE, por lo que es urgente acelerar la descarbonización de un sector clave para la economía de nuestro país.

Pero ¿cómo descarbonizar un consumo industrial de calor elevado?

El consumo industrial de calor en España es muy alto y gran parte de este calor se genera mediante la quema de combustibles fósiles, lo que contribuye de manera significativa a las emisiones de CO2. Este exceso de emisiones GEI no solo afecta al medio ambiente, sino que también va en contra de los compromisos asumidos por España en el marco del Acuerdo de París y las políticas europeas de descarbonización, que han fijado que la Unión Europea sea neutra en términos climáticos para el año 2050.

Uno de los principales obstáculos para la transformación de la industria en España radica en la falta de tecnologías adecuadas para descarbonizar los procesos de producción. A pesar de los avances tecnológicos, muchas empresas industriales carecen de soluciones viables para reducir sus emisiones de carbono sin comprometer su eficiencia y competitividad.

Además, el desamparo económico de los productores industriales es un problema añadido. La inversión requerida para implementar nuevas tecnologías y sistemas de producción más sostenibles es significativa, y las empresas enfrentan dificultades para financiar estos proyectos sin el apoyo adecuado. Esto crea un ciclo de inmovilidad, ya que muchas empresas se sienten atrapadas en sistemas obsoletos y contaminantes debido a las limitaciones financieras.

La adaptación de los procesos productivos a plazos restrictivos, junto con la necesidad de inversiones considerables, es un desafío crítico que enfrentan las empresas del sector. La viabilidad económica de estas empresas es crucial, ya que la competitividad y la posible deslocalización están en juego. De hecho, los recursos actuales que se materializarán en ayudas a través del PERTE son insuficientes para satisfacer las necesidades del sector.

Adicionalmente, la competitividad previamente mencionada termina siendo desigual en el mercado europeo, con ayudas estatales de otros países, agregando complejidad al proceso de descarbonización en España. Otros países europeos han invertido significativamente más en sus industrias y han comenzado a abordar la descarbonización antes. En comparación, España parece estar rezagada en términos de financiación y plazos realistas para la descarbonización.

Otro desafío que enfrenta la industria en España es la lenta adecuación de los nuevos modelos energéticos. A pesar de los esfuerzos gubernamentales y de las instituciones europeas para promover la transición hacia fuentes de energía más limpias, la industria aún muestra una resistencia a abandonar los combustibles fósiles en favor de opciones más sostenibles.

La solución más interesante: explotar tecnologías en desarrollo para proyectos puntuales

Para abordar este conjunto de desafíos, es esencial explorar y explotar las tecnologías que ya cuentan con un nivel de desarrollo comercial, pero que aún no se han utilizado en su máximo potencial. La realización de proyectos puntuales que aprovechen estas tecnologías puede ser un primer paso importante para demostrar su eficacia y viabilidad en el contexto industrial español.

Es necesario, además, llevar a cabo una planificación integral que permita a las empresas industriales ser conscientes de la realidad tecnológica y de las oportunidades que existen para la descarbonización. Esto implica la identificación de tecnologías adecuadas, la evaluación de costos y beneficios, y la formulación de estrategias de implementación que se adapten a las necesidades y capacidades de cada empresa.

Un aspecto crucial para acelerar este proceso de transformación es el apoyo financiero y las ayudas gubernamentales. Es fundamental que las autoridades españolas desarrollen programas de apoyo específicos que respalden a las empresas industriales en la adopción de tecnologías más limpias y sostenibles. Actualmente, existen ayudas como las destinadas al almacenamiento térmico del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía) recientemente cerrada en septiembre de 2023, aunque es necesario mayor claridad y difusión sobre cómo acceder a ellas y cómo se pueden aplicar en proyectos concretos.

A nivel tecnológico, el hidrógeno verde se postula como un actor crucial en esta transición, pero su adopción plena puede enfrentar obstáculos, como plazos prolongados para desarrollar proyectos sostenibles y la dependencia de la evolución regulatoria y los procesos ralentizados de obtención de ayudas. En paralelo, otras tecnologías como las bombas de calor encuentran limitaciones en las temperaturas de operación que hacen que sean descartadas en muchas evaluaciones desde los equipos de descarbonización en la industria.

Por ello, se encuentra una solución alternativa para determinados sectores industriales cuyas necesidades térmicas son más reducidas (por debajo de 450 ºC) como son el químico, del papel, textil, alimentos, algunos procesos cerámicos, yeso, etc. cuya representación en consumo energético industrial en España es muy determinante, el almacenamiento térmico.

En la actualidad, se encuentran tecnologías de almacenamiento térmico que descarbonizan y electrifican sistemas industriales con generación de calor renovable. En España, surge una oportunidad imperdible debido a la sinergia directa de este tipo de sistemas con la generación masiva de generación renovable.

Un ejemplo concreto de tecnología que puede contribuir a la descarbonización y electrificación de la industria en España es la propuesta por la empresa alemana LUMENION. Esta empresa ha desarrollado una innovadora tecnología de almacenamiento de calor que puede desempeñar un papel crucial en la transformación de los procesos industriales.

Desde su creación, la empresa LUMENION, miembro del grupo econnext, ha trabajado en todo el mundo en casos de aplicación directa en la industria papelera, de alimentación, cervecera, bebidas y químicas, entre otras, descarbonizando consumos de calor en forma de vapor, agua o aceites industriales. Su presencia en Europa toma gran fuerza, destacando países como Alemania, España y Portugal, así como partners colaboradores en diferentes niveles y procesos como la compañía Vattenfall [resto de partners/empresas del grupo econnext]

El sistema de almacenamiento térmico de LUMENION se basa en acero, lo que lo hace altamente eficiente y capaz de retener grandes cantidades de energía térmica durante largos periodos de tiempo. Esto permite que las empresas industriales almacenen calor durante momentos de alta disponibilidad de energía renovable y lo utilicen cuando sea necesario, reduciendo así su dependencia de combustibles fósiles y el gas.

Además, esta tecnología tiene la versatilidad de proporcionar tanto calor como electricidad, lo que la convierte en una solución integral para la descarbonización y electrificación de la industria.

Por lo tanto, la necesidad de descarbonizar y desgasificar el consumo industrial de calor en España es un desafío que no puede ser ignorado y en el que desde olivoENERGY nos hemos enfocado.

“Como consultoría de transición energética que trabaja en la promoción de nuevos modelos de negocio para la descarbonización de la economía, identificamos la necesidad de descarbonizar el calor industrial como clave para reducir GEI a la vez de proveer al sector industrial español de soluciones que les doten de autonomía energía mejorando la competitividad de sus procesos productivos” comenta Carlos Alcaide, Project Manager en olivoENERGY.

La falta de un amplio y conocido abanico de tecnologías adecuadas, la limitación económica de las empresas y la resistencia al cambio son barreras que deben superarse. La explotación de tecnologías en desarrollo, la planificación integral, y el apoyo gubernamental son claves para avanzar hacia una industria más sostenible. Ejemplos como el de LUMENION demuestran que existen soluciones viables y efectivas que pueden contribuir a esta transformación. El futuro de la industria en España depende de la voluntad de adoptar un enfoque más limpio y sostenible, que no solo reducirá las emisiones de CO2, sino que también fortalecerá la competitividad y la resiliencia de este sector crucial.

Alicia Carrasco

CEO de olivoENERGY

Miembro de la Fundación Privada Empresa y Clima.