Según este informe, las emisiones totales de GEI (excluidos el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura) en la UE ascendieron a 4.067 millones de toneladas de CO2e en 2019. Se ha producido una disociación progresiva del PIB y de las emisiones de GEI con respecto a 1990, con un aumento del PIB superior al 64 %, y una disminución de las emisiones de un 28 % durante el período. Esta reducción se observa en la mayoría de los sectores entre 1990 y 2019, con la notable excepción del transporte, incluido el transporte internacional, y la refrigeración y el aire acondicionado; y se debe a varios factores, como la creciente participación en el uso de energías renovables, el uso de combustibles fósiles menos intensivos en carbono y las mejoras en la eficiencia energética, así como a cambios estructurales en la economía y climáticos.
En cuanto a los principales GEI, el CO2 fue responsable de la mayor reducción de emisiones desde 1990. También han sido sustanciales las reducciones de las emisiones de N2O y CH4, debido al descenso de actividades mineras, menor ganado agrícola, menores emisiones de la eliminación controlada de desechos en tierra y la reducción de la producción de ácido adípico y nítrico.