El primer ministro checo ha calificado de poco realista y dañino para la industria la propuesta de la Comisión Europea.
El Gobierno de República Checa ha anunciado que se suma al bloque de países comunitarios, liderados por Alemania y Francia, que se oponen a fijar rápidamente objetivos de reducción de emisiones de CO₂ en 2040, al considerar que perjudica a la industria y la seguridad energética. El primer ministro conservador, Petr Fiala, ha calificado de poco realista y dañino para la industria la propuesta presentada el pasado julio por la Comisión Europea para que la UE persiga para 2040 un recorte del 90% de las emisiones de CO2 respecto a los niveles de 1990, informa Radio Praga. Fiala también teme que ese recorte ponga en peligro la seguridad energética del país. Ese plan daba continuidad a la reducción del 55% prevista para 2030 y situaría al bloque comunitario en la trayectoria adecuada para alcanzar la neutralidad climática a mitad de siglo.
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