El dominio de China sobre los minerales críticos en las cadenas de suministro globales fue una poderosa herramienta de negociación en las conversaciones comerciales entre Beijing y Washington, que concluyeron con ambas partes afirmando que tienen un marco para buscar un acuerdo. China lleva décadas construyendo la principal cadena industrial del mundo para la minería y el procesamiento de estos materiales, que se utilizan en muchas industrias como la electrónica, la manufactura avanzada, la defensa y la de salud. Las minas y fábricas en y alrededor de Ganzhou, un centro de producción clave para las tierras raras, sustentan el control de China sobre los minerales. Muchos residentes crecieron recolectando rocas que contienen los valiosos minerales de las colinas boscosas que rodean la ciudad sureña y hoy en día se ganan la vida extrayendo, comerciando o procesándolos.
Minerales críticos como un tema comercial
En respuesta a aranceles cada vez más altos y otros controles sobre tecnología avanzada, China indicó a los exportadores de ciertas tierras raras clave y otros minerales críticos que obtuvieran licencias para cada envío al extranjero. Los permisos pueden tardar semanas, lo que provoca interrupciones en la cadena de suministro en Estados Unidos y otros países. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el miércoles que China facilitaría a la industria estadounidense la obtención de los imanes y minerales de tierras raras tan necesarios, allanando el camino para que continúen las conversaciones entre las dos economías más grandes del mundo. A cambio, Trump dijo que Estados Unidos detendrá los esfuerzos para revocar las visas de los ciudadanos chinos en los campus universitarios estadounidenses. Pero los detalles siguen siendo escasos. Beijing no ha confirmado lo que acordaron los negociadores, y el presidente chino, Xi Jinping, y el propio Trump aún no han dado su aprobación.
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