Las emisiones de carbono de China han registrado su mayor descenso de la última década. Concretamente, según el servicio de investigación climática Carbon Brief, las emisiones se redujeron casi un 8% durante el segundo trimestre del año, en comparación al año anterior. Se trata del cuarto trimestre consecutivo de descensos debido, en gran parte, a la ralentización del crecimiento económico del mayor emisor del mundo.
Según el análisis publicado por Carbon Brief, las emisiones de CO2 empezaron a descender en 2021 y se han mantenido en 2022 a consecuencia de la paralización del sector inmobiliario, así como al impulso de la apuesta por las energías renovables.
Así pues, los expertos atribuyen esta reducción a la caída del 12% en la producción de cemento, así como al descenso del 5% de la fabricación de acero de otros sectores relacionados con la energía y el acero. Paralelamente las centrales eléctricas han apostado por la eficiencia energética y las energías renovables, hecho que las ha llevado a una menor dependencia del carbón.
Al mismo tiempo, China ha apostado por el uso de energías renovables. Concretamente el país ha aumentado en un 25% la energía eólica y solar, en comparación con el año anterior, y ha registrado un aumento del 17% en la producción de energía hidroeléctrica.
Fuente: Compromiso RSE