La UE tiene dificultades para garantizar el suministro de las materias primas que necesita para lograr sus objetivos energéticos y climáticos. Esta es la conclusión de un nuevo informe especial del Tribunal de Cuentas Europeo (el Tribunal). La acción de la UE en materia de diversificación de las importaciones no está obteniendo resultados tangibles; los cuellos de botella dificultan la producción interna, y el reciclado se encuentra todavía en una fase incipiente. En este contexto, es probable que muchos de los proyectos apoyados por la UE no obtengan resultados satisfactorios a tiempo, según los auditores.
La transición de la UE a las energías renovables depende en gran medida de equipamiento técnico (baterías, aerogeneradores y paneles solares) que requiere materias primas fundamentales como litio, níquel, cobalto, cobre y tierras raras. Todas estas materias primas se concentran actualmente en uno o varios países terceros, como China, Turquía y Chile. Para subsanar esta vulnerabilidad, la UE adoptó su Reglamento de Materias Primas Fundamentales en 2024 con el propósito de garantizar un suministro seguro a largo plazo de veintiséis minerales considerados fundamentales para la transición energética.
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