Las exploraciones mineras en Italia invaden una parte de la red Natura 2000 a medida que se debilita el control sobre estas áreas protegidas.
En el bar central del pequeño pueblo montañoso de Gorno, en el norte de Italia, apenas hay gente. Unos pocos motoristas se detienen brevemente, descansando en las mesas de plástico del exterior antes de continuar su viaje por el valle. Es allí donde Ángelo Borroni, ingeniero civil y fundador del grupo Orobie Vive, dice mientras señala un lugar en un viejo mapa que ha traído consigo: “Golpea el zinc mientras está caliente”.
Lo que Borroni señala, mientras pronuncia la versión italiana y modificada para la ocasión del refrán ‘a hierro caliente, batir de repente’, es el emplazamiento de la explotación minera para la extracción de zinc, plomo y plata para el que ha obtenido permiso la australiana Altamin, empresa que opera en en este territorio a través de sus subcontratistas Alta Zinc y Vedra Metals. “Aquí es donde quieren hacerlo”, comenta pasando el dedo sobre el mapa, “pero hasta ahora, nadie sabe nada”.
Seguir leyendo en El Saltodiario