Un nuevo informe de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO revela importantes lagunas en la comprensión de cómo los océanos absorben y almacenan el carbono. Esta marcada incertidumbre sobre el mayor sumidero de carbono del planeta compromete la fiabilidad de las predicciones climáticas actuales y merma nuestra capacidad para desarrollar estrategias efectivas de mitigación y adaptación en las próximas décadas. El informe también establece una hoja de ruta para aumentar la cooperación internacional, mejorar el seguimiento del carbono oceánico y actualizar los modelos climáticos en consecuencia.
«El océano es uno de nuestros mayores aliados climáticos, absorbe una gran parte del carbono que emitimos. Sin embargo, todavía nos falta tener una comprensión completa de cómo funciona esta defensa natural o de cuánto tiempo puede durar. Por ello es esencial y urgente hacer un seguimiento coordinado de la absorción de carbono en el océano. Este informe reafirma el compromiso de la UNESCO de apoyar a los Estados miembros en el desarrollo de políticas climáticas basadas en sólidos conocimientos científicos para avanzar en este objetivo», ha declarado Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO.
El océano está almacenando alrededor del 25% de las emisiones globales de CO₂. No obstante, según el nuevo informe coordinado por la COI-UNESCO, siguen existiendo lagunas importantes en nuestra comprensión científica de este proceso, con variaciones lo suficientemente grandes como para afectar considerablemente a la forma en que los gobiernos planifican las estrategias de mitigación y adaptación al clima.
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