Al parecer, el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron han acordado una postura que podría suavizar la prohibición de la UE sobre los motores de combustión. A cambio, Alemania se adaptaría a las exigencias de Francia en lo que se conoce como la iniciativa ‘Comprar europeo’.
Según se informa, Macron está dejando de oponerse a una flexibilización de los límites de emisiones de CO₂ para los automóviles en la UE. A cambio, Merz está abandonando su postura defensiva frente a los requisitos excesivamente estrictos del ‘Made in EU’. Según declaraciones de diplomáticos de la UE, ya se han acordado las líneas generales, aunque los detalles concretos siguen siendo objeto de negociación. A modo de contexto: a finales de 2025, la Comisión Europea ha respondido a las advertencias del sector del automóvil con su ‘Paquete Automóvil’, al reconocer que mantener la prohibición de facto de los vehículos con motor de combustión para los coches nuevos a partir de 2035 agravaría la crisis del sector.
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