España fue el año pasado el cuarto país de la UE con mayores inversiones sostenibles en proporción con la financiación corporativa total de sus empresas, solo por detrás de Países Bajos, Dinamarca y Alemania, según la Comisión Europea. La taxonomía de la UE es una herramienta voluntaria de transparencia del mercado que ayuda a las empresas e inversores a identificar actividades económicas ambientalmente sostenibles para tomar decisiones de inversión sostenibles. Este sistema incluye ahora 242 actividades que abarcan 16 sectores económicos. Su objetivo principal es evitar el ‘blanqueo ecológico’ o ‘greenwashing’ y canalizar la inversión pública y privada hacia la transición ecológica.
Conforme a la Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa, las empresas deben informar en sus informes anuales en qué medida sus actividades están cubiertas por la taxonomía de la UE y ajustarse a los criterios establecidos en los actos delegados de ese sistema. Según datos de la Comisión Europea, las inversiones de capital en actividades alineadas con la taxonomía ascendieron a 323.800 millones de euros. El sector energético representó la mayor parte de esa cifra (168.000 millones), impulsado principalmente por las compañías eléctricas. El valor acumulado en inversiones sostenibles desde 2021 asciende a 1,22 billones de euros. Esas inversiones sostenibles han mantenido una trayectoria ascendente a lo largo de los años. En 2025, las empresas radicadas en Países Bajos reportaron las mayores inversiones alineadas con la taxonomía verde en relación con la inversión corporativa total (20,2%), por delante de Dinamarca (20,0%), Alemania (18,6%) y España (15,6%).
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