Alemania y otros seis países de la UE defienden el sistema actual pese al gran aumento de precios provocado por la invasión de Ucrania
La Comisión Europea está preparando una reforma del mercado eléctrico y los Estados miembro ya están tomando posiciones. España fue la primera en abrir fuego con su propuesta de un cambio integral. Y este lunes ha encontrado la respuesta de siete países, liderados por Alemania, que prefieren que no se toque mucho el sistema marginal que vincula los precios de la electricidad a la fuente de producción más cara en cada momento. “La integración del mercado eléctrico ha traído beneficios enormes a la Unión Europea en la última década, incluyendo bajos precios, gran seguridad de suministro y fortalecimiento de la integración a gran escala de las energías renovables”, dice la primera frase de la carta remitida.
Seguir leyendo la noticia en El País