El mandatario estadounidense ha pedido perdón porque el país saliera del Acuerdo de París durante la presidencia de su predecesor Donald Trump.
El presidente estadounidense Joe Biden llegó este viernes a la ciudad egipcia de Sharm el Sheij para participar en la Cumbre del Clima COP27. Su discurso era uno de los más esperados, sobre todo por la persistencia del legado de su antecesor, Donald Trump, en materia climática. Sin embargo, su pronunciamiento ha causado gran controversia.
Y es que, Biden llegó con un paquete de nuevas iniciativas bajo el brazo y un compromiso definitivo: “EE. UU. cumplirá con sus metas de emisiones de aquí a 2030”. “Tenemos que evitar la catástrofe climática, tenemos que aprovechar una nueva economía de energías limpias, no solo como algo imperativo del presente y futuro, también para que quede grabado en la historia”, agregó.
Por ello, ha propuesto reforzar la resiliencia climática mundial, lo que incluye duplicar el compromiso de Estados Unidos con el Fondo de Adaptación hasta los 100 millones de dólares y anuncia más de 150 millones de dólares en nuevas ayudas para acelerar los esfuerzos del Plan de Emergencia del Presidente para la Adaptación y la Resiliencia (Prepare) en África y 20 millones adicionales para ayudar a las islas amenazadas por el aumento del nivel del mar. Además, se lanzará un programa de colaboración con Egipto para acelerar el despliegue de las energías renovables en el país árabe.
Asimismo, agregó que su país reforzará la normativa nacional sobre las emisiones de metano originadas en la industria del petróleo y el gas. “Seremos el primer gobierno para exigir a los proveedores que establezcan objetivos de reducción de emisiones acordes con el Acuerdo de París, aprovechando el poder adquisitivo anual de más de 630.000 millones de dólares del Gobierno Federal”, dijo.
MEDIDAS ESTADOUNIDENSES
Los nuevos anuncios del mandatario estadounidense surgen al final de la primera semana de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), donde ya el embajador climático de Estados Unidos, John Kerry, había anunciado un plan para trasladar a las grandes empresas las responsabilidades de financiar los planes de transición energética de los países. Se trata de una “herramienta crítica” con la cual las compañías podrán “compensar” sus emisiones de gases de efecto invernadero, y paralelamente, los países tendrán una “inyección extra de dinero” que les permitirá financiar sus proyectos de transición energética.
Sin embargo, muchos activistas se han mostrado escépticos a este nuevo mecanismo. De hecho, Navroz Dubash, una de las coordinadoras del último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), considera que “es un mal acuerdo para los países en desarrollo. En lugar de disponer de fondos públicos para usar estratégicamente, esta iniciativa ofrece financiamiento impredecible que varía según el mercado”.
Fuente: MundoDiario