Este informe muestra cómo los flujos de inversión en energía se están recuperando del impacto del Covid-19. Defiende que este año habrá una recuperación del 10 % de las inversiones del sector. La inversión global en tecnologías de energías limpias y en eficiencia aumentará un 8 % en cifras absolutas, pero su peso relativo será de poco más del 40 % del total. La tendencia es favorable, aunque insuficiente, en el mundo desarrollado y en China, pero el resto de los países en desarrollo van a quedarse este año en niveles inferiores a los anteriores de la crisis.
En la electricidad la inversión ascenderá un 5 %, siendo un 70 % en renovables. En cuanto a los combustibles, este año se anticipa un ascenso del 14 %. Un 14,5 % de ese dinero se lo llevará el carbón y un 84 % irá dirigido al petróleo y al gas. Destaca la divergencia de estrategias entre las compañías estatales, sobre todo de los países productores, y las grandes empresas privadas occidentales del sector petrolero y gasístico, que están marginando esos combustibles.