SALA DE PRENSA

“Necesitamos una fiscalidad ambiental para tener una economía ecológica”

Teresa Ribera es directora del Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales (Idris, por sus siglas en inglés), un prestigioso centro de estudios radicado en París. Pero a la vez acaba de ser nombrada coordinadora del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía del PSOE, cuyos trabajos y recomendaciones permitirán llevar a la dirección del partido socialista los grandes debates ambientales. Ribera sostiene que una de las prioridades de la economía española es introducir una fiscalidad ambiental, un asunto que juzga prioritario para lograr una economía más ecológica y lograr su plena descarbonización.

“No tenemos un sistema fiscal ni un sistema de gastos que dé e incentive las señales correctas hacia una transición ecológica”, indica en una entrevista con este diario. “Tenemos un sistema que responde a una visión del mundo de los años 70, que se ha ido actualizando…, pero hay elementos sociales y ambientales que deben ganar peso”, diagnostica.

Teresa Ribera sostiene que hay que revisar el actual sistema fiscal para penalizar las actividades derrochadoras o insostenibles y favorecer las que consoliden un tejido industrial y energético limpio e innovador.

Para esta experta, la transición ecológica no debe ser un “asunto sectorial, sino que debe penetrar en el corazón de las políticas maduras de las instituciones públicas”, añade. Lograr en el futuro una economía basada en las energías renovables y sin emisiones se dibuja como una de las grandes metas para el PSOE..

“Las políticas de gasto público también pueden dar señales en este sentido en los distintos niveles de las administraciones pública”, indica Ribera, no sin antes observar que “hay una falta de compresión en muchos departamentos ministeriales de por qué es importante” considerar los factores ecológicos que condicionan la economía, algo que no es tenido en cuenta ni por los responsables de los transporte, ni infraestructurales, ni vivienda, ni agenda digital.

La ley de Cambio Climático, sin liderazgo

La ex secretaria de Estado de Cambio Climático fue una de las candidatas a ocupar la secretaria ejecutiva del Convenio de Cambio Climático de la ONU, y es una reconocida experta mundial sobre las políticas para enfrentarse al calentamiento del planeta. “Hay dos oportunidades excelentes para ordenar el debate sobre qué sociedad queremos construir en el futuro: una se relaciona con el cambio climático, y la otra son los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU. Y los dos asuntos están huérfanos en España”, afirma con rotundidad.

Ribera se muestra muy crítica con el “inmovilismo” del Gobierno español en la tramitación de la ley de Cambio Climático y de Transición Energética. “Nadie en el Gobierno está asumiendo ni promoviendo nada; ni siquiera sabemos quién es el interlocutor”, expone. El Ejecutivo ha iniciado el proceso para redactar la ley de Cambio Climático, prometida en la conferencia del clima de Marrakech; pero sus trabajos no han dado ningún fruto conocido. “Tras los anuncios y las fotos que se hizo el presidente Rajoy, no hemos visto ni un índice de media página”, lamenta.

Teresa Ribera reclama al Ejecutivo que ordene este debate, que presente documentos para el análisis y la discusión, “qué diga sobre lo que cree que debe haber acuerdo”. El ministro de Energía, Álvaro Nadal, ha nombrado un consejo de expertos que le asesorará en el contexto de la elaboración de esta ley. “Pero no se sabe muy bien qué va a hacer; no se ve claro que su objetivo sea marcar una senda para lograr un país con emisiones cero”, que es el objetivo deseable (derivado del Acuerdo de París contra el cambio climático, del 2015). “No se ve que ese sea el planteamiento”, remacha. Muchos países ya han planificado una senda para lograr una economía descarbonizada hacia mitad del siglo siguiendo referido el acuerdo internacional.

Una economía sin CO2

Las resoluciones del PSOE (y sin duda la influencia de la ex ministra Cristina Narbona, hoy presidenta del PSOE) van dibujando un partido más receptivo a todos estos postulados, como se vio en el capítulo de economía verde del programa electoral, el documento programático que eligió a Pedro Sánchez secretario general o recientes resoluciones de la comisión ejecutiva que amplían estas consideraciones.

El PSOE apuesta por el cierre progresivo de las centrales nucleares, por emprender el camino hacia un modelo energético basado en un 100% en fuentes renovables y por combinar un patrón energético con fuentes centralizadas y descentralizadas que incorpore modificaciones en el funcionamiento del actual mercado eléctrico. ¿Y cómo ir completando los pasos para lograr una economía con cero emisiones?

Teresa Ribera es partidaria de introducir un impuesto al CO2 en los coches, como hizo el gobierno de Catalunya (entra en vigor a principios del año próximo), y reclama facilitar y allanar el camino a “la revolución del automóvil, que es la revolución de la movilidad”. “Debemos pensar en servicios de movilidad pública y eficiente; y cuando hagamos uso del vehículo privado, que sea limpio y eficiente también”, señala. Todos estos cambios en ciernes requerirán “plantear infraestructuras distintas para apoyar el coche eléctrico y los servicios digitales asociados a la movilidad”.

“Algunas cuestiones tecnológicas cuentan ya con propuestas rápidas; pero el cuello de botella va a estar en el retraso de la Administración a la hora de absorber todo esto y facilitar la recarga del coche eléctrico”, sostiene.

Las ayudas al gas

¿Es partidario el PSOE de que se mantengan las ayudas que ahora recibe el gas mediante los llamados pagos por capacidad, que retribuyen las centrales térmicas pese a estar paradas?, ¿no es eso una subvención encubierta de los combustibles fósiles? “Estamos en una transición energética. “Hay quien sostiene que para dar respaldo al futuro cierre de las centrales nucleares se necesitará el gas (cuyos plantas son necesarias si no se produce suficiente energía eólica). Eso justificaría que las plantas de gas no se cierren. Pero hay que hacer bien las cuentas, ser transparentes y tomar decisiones consensuadas; para ver cómo se hacen estos pagos y hasta cuándo; hay que ver cómo y hasta cuándo se mantiene ese respaldo. El problema es que (en el sistema eléctrico español) hemos tenido pagos opacos, hemos sido cautivos de lo que ya existía y tenemos el problema de la gente que se siente engañada cuando invirtió en energía solar”, lo que añade “tensión adicional”.

Orientaciones y debate

La función de este Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía será “dar orientaciones y facilitar el diálogo entre el partido y la sociedad sobre los desafíos, oportunidades y alarmas en el proceso hacia una economía mucho más solvente, dentro de los límites ambientales; es decir, ecológicos”, dice Teresa Ribera.

Las tareas del Consejo serán, pues, “hacer recomendaciones, prestar asesoramiento y lanzar advertencias sobre cómo orientar ese proceso de cambio en el que está el partido socialista”. Para Teresa Ribera, una misión clave serán lograr la presencia de estos debates “en la agenda pública”. “En la medida en que se van generando recomendaciones al secretario general y se van expresando estos asuntos al máximo nivel, eso también facilitará un debate más amplio y visualizarlo en el debate público”, añade.

El Consejo Asesor ha identificado cinco grandes ejes de discusión: cómo lograr un país neutro en emisiones, cómo conciliar los sistemas económicos y los sistemas naturales en un contexto de cambio climático, los debates territoriales, la financiación y la fiscalidad, y la relación entre transición ecológica y las políticas exteriores (comercio, ayuda al desarrollo…)

Fuente: La Vanguardia