SALA DE PRENSA

La UE ‘aprieta’ fuerte con las emisiones de CO2

No sólo los propietarios, la logística y la industria van a sufrir las consecuencias de esta guerra al diésel. A España, como país se le va a poner más difícil cumplir con los porcentajes de reducción del CO2 que impone Europa y que, como han reconocido otros países -Alemania, por ejemplo- hacen necesario un porcentaje de matriculaciones de vehículos diésel cuyas emisiones son entre un 10% y un 15% menores que las de uno de gasolina. El descenso de las ventas de vehículos con motores diésel ya ha tenido un primer efecto negativo, pues las emisiones de CO2 generadas por el automóvil crecieron en 2017 hasta 116 gramos de CO2 por primera vez en 10 años.

La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) manifestó ayer su preocupación ante la dureza de los límites y la brevedad de los plazos que fija la Comisión Europea (CE).

El organismo europeo que parte de una media de 95 gramos de CO2 en el conjunto de coches que se matriculen en 2020. Se analizarán los niveles que se registren ese año y en 2021 se les aplicará una reducción del 15%, que se hará efectiva en 2025, y del 30% en 2030. Estos objetivos sólo se conseguirán si se eleva la cuota de coches eléctricos.

Por el momento, en la UE representan sólo el 0,7 % del volumen total de ventas, pero fabricantes como Renault o Volkswagen van a aumentar su oferta. En España el porcentaje está por debajo. Hay 66,6 millones aprobados para incentivar la venta de vehículos eléctricos y ECO además de infraestructuras de carga dentro del plan VEA. Esta dotación está bloqueada y podría seguir así hasta final de año.

Fuente: El Mundo