SALA DE PRENSA

España se sitúa en el vagón de cola de Europa en la implantación del coche eléctrico

El crecimiento exponencial de ventas del coche eléctrico en España no sirve por ahora para acercarse al resto de países de su entorno. Según publica el European Alternative Fuels Observatory, institución dependiente de la Comisión Europea, en el territorio español solo un 0,4% de los coches a cierre de julio de 2017 son de propulsión eléctrica, cuando la media de la Unión Europea está en el 1,2%.

España está en el vagón de cola, junto con la mayoría de países de Europa del Este, como Hungía, Eslovaquia o Chipre. Muy lejos de otros más cercanos geográficamente como Alemania, que está en el 1,3% de penetración, Portugual (1,4%), Francia (1,5%) o Reino Unido (1,7%).

Del entorno español, solo Italia está peor que España (0,2%). Sin embargo, el país transalpino es líder europeo en vehículos accionados con gas natural, otra de las alternativas al vehículo tradicional que tienen como objetivo reducir las emisiones de CO2. Su parque automovilístico tiene un 1,5% de vehículos de este tipo, muy por encima de la segunda, la Republica Checa, que tiene casi un 1%. España apenas tenía 180 vehículos de este tipo a cierre de julio de 2017. Según la estadística de la comisión, esto no llega ni al 0,1% del total.

En el coche eléctrico, España solo supera por una décima a Estonia, por dos a Republica Checa e Italia, primero y segundo con mayor peso de Europa en los de gas natural, y a Lituania, Rumanía, Dinamarca, Grecia y Polonia. La mayoría de estos países son los más atrasados en la lucha contra el cambio climático.

La excepción es Dinamarca, que es uno de los estados más aventajados en el proceso de descarbonización total. La explicación a la baja implantación del coche eléctrico es que las ventas en el país nórdico cayeron un 60,5% en el primer trimestre del año, de acuerdo con los datos de Bloomberg. En 2015, el gobierno liberal de Rasmussen decidió eliminar de forma progresiva las exenciones a los vehículos eléctricos, lo que ha cortado de raiz su crecimiento, ya que se trata de un país que ya de por sí cuenta con una elevada fiscalidad para el automóvil.

España está en los niveles de la mayoría de los países de Europa del Este, muy retrasados respecto a los del norte en lucha contra la descarbonización

Este caso contrasta con sus vecinos del norte. Suecia es el país líder en Europa en penetración de vehículos eléctricos. Cuenta con un 4,3% del total, por el 2,3% de Bélgica o el 2% de Finlandia.

Los datos son significativos desde la óptica de lucha contra del cambio climático. Una gran parte de los gases de efecto invernadero son provocados por la combustión de los vehículos tradicionales accionados con combustibles fósiles. Todos los países de Europa se han comprometido con unos ambiciosos objetivos de descarbonización, por lo que una de las claves pasa por electrificar la economía, según los expertos.

El coche tradicional, cada vez más restringido

Las principales ciudades europeas están poniendo restricciones a la circulación de vehículos diésel y de gasolina para rebajar sus niveles de contaminación. Francia y Reino Unido ya se han comprometido a acabar con la venta de vehículos que no sean híbridos o eléctricos para 2040. Las marcas están tomando buena nota de esto y empiezan a enfocar su estrategia de futuro en esta clase de coches. Volvo anunció este verano que a partir de 2019, en poco más de un año, solo lanzará vehículos híbridos o eléctricos.

Las últimas estadísticas muestran que España crece con fuerza en este segmento. Los últimos datos corresponden al mes de septiembre, cuando se vendieron 944 automóviles eléctricos, según datos de Movilidad Eléctrica.

De esta forma, septiembre ha sido el récord de ventas de toda la serie histórica en España. Este avance coincide con la apertura de la plataforma digital en agosto para gestionar las ayudas del Plan Movea 2017 impulsado por el Ministerio de Energía. Aún así, los esfuerzos no le alcanzan para acercarse a los países de su alrededor.

Fuente: El Confidencial