SALA DE PRENSA

El Gobierno impulsa el uso de tecnologías alternativas a los gases fluorados

El Gobierno ha aprobado un Real Decreto por el que se regula la concesión de 1,5 millones de euros de ayudas directas a la reconversión de instalaciones de refrigeración basadas en tecnologías alternativas a los gases fluorados de efecto invernadero.

La decisión, adoptada hoy en el Consejo de Ministros, se enmarca en las actuaciones previstas por el Ejecutivo para la lucha contra el cambio climático e implica ayudas para los establecimientos de distribución comercial de alimentos recogidas en el Plan de Impulso al Medio Ambiente (PIMA Frío).

Según informa el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) en una nota, el Real Decreto sienta las bases para las ayudas destinadas a sustituir instalaciones de refrigeración por otras basadas en el uso de gases de bajo o nulo potencial de calentamiento (PCA), su implantación en establecimientos nuevos y el cierre de muebles frigoríficos con puertas.

Con estas ayudas, explica el comunicado, el Gobierno pretende impulsar la incorporación de sistemas eficientes y respetuosos con el medio ambiente en el sector y se adelanta así a las futuras restricciones europeas.

La prohibición de los gases fluorados de alto potencial de calentamiento entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2022, tal y como recoge el Reglamento 517/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014.

Se estima que de las 5.000 instalaciones de refrigeración en supermercados e hipermercados en España, alrededor de un centenar cuenta con centrales frigoríficas que cumplen con esta prohibición, lo que representa el 2 por ciento del total.

No obstante, la prohibición afecta únicamente a las instalaciones de refrigeración nuevas y no a las ya existentes, que podrán seguir funcionando hasta el fin de su vida útil.

En 2017, las emisiones de gases fluorados de efecto invernadero fueron de aproximadamente de 8,2 millones de toneladas de CO2, el 2 por ciento del total de las emisiones, según el Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), y se estima que la cuarta parte de esas emisiones se producen en el sector de la refrigeración comercial por fugas.

La nota explica que la medida ayudará a la transición que España debe abordar con urgencia para cumplir los retos en materia de cambio climático y energía, que implican una reducción de sus emisiones difusas en un 26 por ciento con respecto a 2005 antes de 2030 y un 90 por ciento para 2050.

Fuente: ABC