SALA DE PRENSA

Calentamiento imparable

Contener el aumento de temperaturas para que no suban 1,5ºC por encima de las de la época preindustrial resulta una meta fuera del alcance, a no ser que se den drásticos cambios y recortes en las emisiones de gases. Así lo señala el borrador de un informe especial de los expertos de la ONU destinado a evaluar las acciones para mitigar el calentamiento y abordar sus soluciones. A continuación, algunas de las conclusiones del informe, filtrado por el portal Climate Home News .

Alto riesgo. Hay un alto riesgo de que con las actuales trayectorias de las emisiones de gases y con las actuales promesas nacionales, las temperaturas se sitúen 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales. Limitar el calentamiento a 1,5ºC requeriría una rápida eliminación de las emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) y una profunda reducción de los otros gases que provocan el cambio climático, como el metano, indica el informe.

Demasiado rápido. La temperatura media mundial rebasó en 1ºC los niveles preindustriales entre el año pasado y el actual. Una cuarta parte de la población mundial vive en regiones que ya han experimentado un calentamiento superior a la media mundial al menos en una estación: en las latitudes medias y altas del hemisferio Norte. El ritmo de aumento es de 0,17ºC por década. Así, es altamente probable que el umbral de 1,5ºC se rebase en la década de los 40 de este siglo, en poco más de 29 años.

Metas insuficientes. Las con¬tribuciones nacionales o planes de acción climática comprometidos por los países en el acuerdo de París contra el cambio climático (diciembre del 2015) comportan un volumen de emisiones ¬totales anuales para el 2030 que está “por encima de los escenarios compatibles con una limitación del calentamiento a 1,5ºC para el 2100”.

Olas de calor, sequía. El riesgo de que se den olas de calor y episodios de temperaturas extremas aumentará al subir la temperatura media. A la par, aumentan los riesgos relativos a la escasez de agua, inundaciones y sequías con un calentamiento mundial de 2ºC. En este caso, el estrés hídrico se agudizará en la región del ¬Mediterráneo. Los mayores riesgos de inundaciones son esperables en Asia, América del Norte y Europa.

Ártico y otros impactos. Es esperable (con alto grado de confianza) que las regiones del Ártico experimenten un nivel de calentamiento más rápido que el promedio mundial. Es posible que con un calentamiento de 1,5ºC el océano Ártico quede libre de hielos en septiembre (cuando la banquisa alcanza su extensión anual más reducida). Esta amplificación de los riesgos debida a una subida de 2ºC también puede afectar a la química del mar (mayor acidificación, con incidencia en los organismos calcáreos) y provocar relocalización de especies, y otros cambios en la biodiversidad de los océanos, las pesquerías o los arrecife de coral, entre muchos otros.

Nivel del mar. El aumento del nivel medio del mar para el año 2100 será de 0,1 metros superior en un mundo 2ºC más cálido comparado con el escenario del 1,5ºC. Las pérdidas de hielo en las plataforma heladas se consideran irreversibles tanto en el Groenlandia como en el oeste de la Antártida en cualquiera de los dos supuestos.

Efectos desproporcionados. El aumento de temperatura tiene mayor impacto sobre las poblaciones más vulnerables, pueblos indígenas y zonas con un modo de vida vinculado a la agricultura y las áreas costeras, así como los pequeños países insulares en vías de desarrollo. Un calentamiento de 1,5ºC agravará las desigualdades e incrementará la pobreza, lo que tendrá como exponentes un aumento de subida de precios de alimentos, hambruna o desnutrición. Los desplazamientos vinculados a los desastres climáticos aumentarán este siglo un 90% con relación a los registrados entre el 2001 y el 2015 (aunque se juzga que esta afirmación sólo tiene un grado de certidumbre medio).

Emisiones de balance cero. Lograr que la temperatura del planeta sólo aumente 1,5ºC comportará “profundas reducciones en las emisiones de CO2” y exige alcanzar un balance de cero emisiones (neutralidad) antes de que ese calentamiento alcance 1,5ºC. Retrasar la acción o debilitar las políticas a largo plazo aumenta la probabilidad de que no se alcance esa meta. Para limitar la subida de temperaturas a 2ºC para final de siglo deben aplicarse medidas de mitigación adicionales que permitan reducir en dos tercios las emisiones de gases invernadero, y para alcanzar la meta de 1,5ºC deberá eliminarse el tercio restante.

Presupuesto de carbono. El informe cuantifica las emisiones de gases máximas admisibles (contadas desde el 1 de enero del 2016) para limitar el calentamiento a 1,5ºC. Estima que no se podría arrojar más de 580 gigatoneladas de CO2equivalente (GtCO2eq). Al ritmo actual, ese presupuesto de carbono podría agotarse en 12 a 16 años si las emisiones siguen al ritmo del 2015.

Menos demanda de energía. Contener el aumento de temperaturas a 1,5ºC exige bajar la demanda de energía en los sectores de la edificación (un 22%), la industria (28%) y el transporte (39%), así como aminorar la demanda de productos agrícolas. Las técnicas de geoingeniería basadas en el manejo de la radiación solar presentan problemas de madurez tecnológica. Los países deben aumenten de manera significativa su grado de compromiso e introducir cambios en las pautas de inversión y flujos financieros.

Eliminar el carbón. La transición se está dando en el sector eléctrico, pero no en la industria o en el transporte. El sistema eléctrico debería estar plenamente descarbonizado para mitad del siglo en cualquier escenario. La meta del 1,5ºC exige que las renovables sean la fuente dominante en el 2050. El uso del carbón debería ser eliminado “rápidamente” con un ritmo del 4% al 5% anual. Los escenarios con un aumento de 1,5ºC apuntan un lento declive del uso del petróleo y una gama amplia de usos del gas natural en combinación con sistemas de captura y almacenamiento de CO2.

Diccionario del cambio climático

Las señales del calentamiento mundial en los últimos años son cada día más abundantes. Y afectan a numerosas disciplinas de la ciencia. El acuerdo de París es el principal pacto mundial para atajarlo.

Temperaturas. El 2017 fue el segundo año más caluroso desde que se iniciaron las mediciones instrumentales de temperaturas (hace 135 años), según los datos de la NASA. Los años 2014, 2015 y 2016 ya marcaron una racha en que se dieron sucesivamente aumentos récord de temperaturas.

Racha. Desde el 2001 hasta el 2016 las temperaturas han sido al menos 0,4°C superiores a la media en el periodo 1961-1990, que sirve de referencia a la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

CO2. Los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera han superado la marca simbólica de referencia de 400 partes por millón, debido a las emisiones generadas por las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, y no se espera que disminuya por debajo de ese nivel.

Ártico. La superficie helada del océano Ártico (máximo estacional) fue a finales de marzo del 2016 de 14,52 millones de km², el área más reducida de las registradas por satélites desde 1979 hasta el 2016. El Ártico vivió el invierno 2016-2017 algo parecido a una ola de calor, y hubo días en los que se estuvo cerca del punto de fusión.

Mares. El nivel del mar ha aumentado 20 cm desde el comienzo del siglo XX, debido principalmente a la expansión térmica de los océanos y al derretimiento de los glaciares y casquetes polares. Los últimos años, el mar ha subido 3 mm al año de media.

Impactos. El 60% de los océanos muestra signos del impacto negativo del cambio climático. Sufren la acidificación del agua, el aumento de la temperatura o la pérdida de masas de hielo, según un informe realizado por expertos de la Universidad de ¬Oxford.

Coral. Las temperaturas sumamente elevadas de los océanos han contribuido al blanqueamiento de los arrecifes coralinos. En muchas aguas tropicales se ha producido una mortalidad de los corales, lo cual repercute en gran medida en las cadenas alimentarias marinas, los ecosistemas y también en la pesca.

Acuerdo de París. Fija como objetivo contener el incremento de la temperatura “por debajo de los 2°C respecto a los niveles de la época preindustrial” e incluso desarrollar esfuerzos “para limitar el aumento de la temperatura a 1,5°C”, todo ello con la finalidad de reducir los riesgos y los impactos del cambio ¬climático.

Pico máximo. El texto del acuerdo señala que el objetivo común de los países es lograr que el pico máximo de las emisiones de los gases de efecto invernadero (culpables del calentamiento) se alcance “lo antes posible”, aunque se admite que las naciones en vías de desarrollo lo alcanzarán más tarde.

Revisión. Los avances sobre las acciones emprendidas se evaluarán este año 2018 en la cumbre de Katowice (Polonia). Se analizará si estas acciones son compatibles con la senda para mitigar el calentamiento. Las contribuciones nacionales se actualizarán en el 2020, y el tratado se revisará cada cinco años.

Fuente: La Vanguardia