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Bruselas establece los criterios para identificar las inversiones “verdes”

La Comisión Europea ha presentado este jueves los criterios que planea utilizar para determinar en un futuro si un producto financiero es “sostenible” con el objetivo de impulsar las inversiones en activos “verdes” en el bloque comunitario.

Esta medida forma parte del paquete de iniciativas que el Ejecutivo comunitario ha presentado para conseguir que el sector financiero contribuya a que la UE cumpla los compromisos que adquirió en el Acuerdo de París por el Clima. Bruselas calcula que es necesario liberar 180.000 millones de euros en inversiones adicionales en eficiencia energética y energías renovables.

Así, ha planteado un sistema unificado de clasificación o ‘taxonomía’ que permitirá definir qué actividad económica puede ser clasificada como “sostenible. La Comisión Europea ha señalado que este sistema servirá de base para diseñar en un futuro la “etiqueta verde” para productos financieros.

En concreto, Bruselas propone que se clasifiquen como actividades “sostenibles” aquellas que contribuyen al menos a uno de los siguientes objetivos: mitigación del cambio climático, adaptación al cambio climático, gestión sostenible y protección del agua y los recursos marinos, transición hacia una economía circular y reciclaje, prevención y control de la contaminación y protección de ecosistemas saludables.

“Debemos poner el dinero en proyectos que son compatibles con nuestros objetivos de descarbonización y de lucha contra el cambio climático. Esto es importante para el medio ambiente y para la economía, pero también para la estabilidad financiera”, ha destacado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, Valdis Dombrovskis, responsable de Servicios Financieros.

Además, el Ejecutivo comunitario ha propuesto exigir a entidades como gestores de fondos, compañías de seguras o fondos de pensiones que informen sobre cómo integran factores medioambientales, sociales y de gobernanza en su toma de decisiones.

Bruselas además pide crear una nueva categoría de índices de referencia para evaluar las emisiones de carbono de las empresas, con el objetivo de que los inversores tengan “más información” sobre la huella de carbono de las mismas.

Fuente: La Vanguardia